Hoy quiero felicitar a todas las mujeres trabajadoras y a las que no trabajan, que se fastidien. Menuda tontería, no? Y es que a mí eso de ‘el día de…’, siempre me ha parecido una simpleza.
No me quiero poner anti-todo, pero es que siempre que celebramos ‘el día de…’ parece que hay algún interés detrás, ya sea comercial o político y no entiendo porque tenemos que dedicarle un día a algo que debería formar parte de nuestra rutina diaria. Claro que menos da una piedra, pero hoy leeremos, escucharemos o veremos noticias que hablarán sobre diferentes iniciativas que llevan a cabo distintas organizaciones, para denunciar discriminaciones o reivindicar derechos pero, y mañana qué?
Algunos piensan que inventando un día denuncia, podemos liberar nuestras conciencias, pero el verdadero mérito lo tienen los que luchan día a día. A ellos les debemos todos los privilegios y derechos que tenemos como ciudadanos. (Una nota: cuando digo ellos, me refiero al ser humano, que incluye hombres y mujeres, porque también me niego a aceptar ese lenguaje bisexual impuesto. Jóvenes son jóvenes, sean del sexo que sean. No hace falta decir eso de jóvenes y jóvenas, porque el machista lo es de actitud y no de palabra).
Así que puestos a felicitar, hoy quiero felicitar a todas las mujeres luchadoras, que de forma anónima se levantan cada mañana con el único objetivo de seguir luchando, sin esperar que nadie les de una palmadita en la espalda.
¿Por qué Edurne? Porque es una mujer a la que admiro, una luchadora que no entiende de imposibles, ni cuando le dicen que está loca. La primera mujer en conseguir coronar los 14 ochomiles del planeta, casi nada, todo un ejemplo de superación: http://www.edurnepasaban.com
