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martes, 22 de noviembre de 2011

Victorias ocultas del 20N

Aparentemente, la victoria del PP es contundente y no deja lugar a dudas. El 'pueblo' ha hablado. Pero analizando un poco, vemos que estos resultados esconden otras realidades, que no coinciden necesariamente con el reparto de escaños.

·  Durante la campaña se dijo que el movimiento 15M tendría poca influencia en las elecciones. Pero vemos que el único partido que ha seguido de cerca el movimiento y ha 'adoptado' en su programa parte de sus propuestas, ha sido IU, que aumenta en 710.864 votos y 9 escaños.

·  Desde el movimiento 15M, una de las propuestas que tuvo más fuerza fue la de votar a partidos minoritarios o que pudieran contrarrestar peso, con la intención de romper el bipartidismo. La diferencia de los partidos minoritarios con representación parlamentaria junto al resto de partidos minoritarios sin representación suma un 13%.

·  Evidentemente, no se puede atribuir al 15M toda la fuga de votos del PSOE, pero el mensaje no les votes, que hacía referencia al PPSOE+CIU (por su apoyo a la Ley Sinde), parece que ha afectado más al votante de centro-izquierda, ya que PP y CIU suben en votos y porcentaje. Pero tampoco se puede hacer la trampa de algunos partidos políticos, reclamando un cambio del sistema electoral cuando les perjudica, sin presentarse en todas las demarcaciones.

·  Escaños en Blanco consigue 97.706, pero se queda sin representación parlamentaria. Destacar que FAC con 99.173 votos y GBAI (ex Nafarroa-BAI) con 42.411 votos, consiguen un sillón cada uno. Teniendo en cuenta los 333.095 votos en blanco, podemos deducir que esta opción era poco conocida entre los votantes. La suma de 430.801 votos (sin tener en cuenta los votos nulos), hubiera colocado esta opción como la 6º fuerza en número de votos, por lo que según la demarcación, se podrían haber conseguido entre 5 y 10 sillones vacíos. Pero si nos referimos al Senado, se podrían haber conseguido hasta 12 sillones vacíos.

 
·  También destacan los 215.776 votos de EQUO y los 101.557 de PACMA, ambos de carácter ecologista y que se quedan a las puertas de conseguir un escaño. Juntos sumarían más votos que ESQUERRA, que ha conseguido 256.393 votos y 3 escaños.

·  Por último, llaman la atención los 25.180 del partido PIRATA. Partido que defiende los derechos de Internet (lucha contra la Ley Sinde, por ejemplo), que aparece por primera vez en las listas y que en Europa tiene una representación notable.


lunes, 21 de noviembre de 2011

Cifras y letras del 20N

El PP gana 552.683 votos, pero el PSOE pierde 4.315.455, así que la mayoría absoluta del PP más que por méritos propios, ha sido por demérito de su rival. Entonces, donde han ido a parar los votos del PSOE?

Si comparamos los resultados de las elecciones del 2.008, podríamos decir que 530.000 votos van al PP (le quitamos unos 20.000 de partidos de extrema derecha que han perdido votos y que presumiblemente irían al PP), 234.838 a CIU (generalizando, porque seguramente una parte también sería de ESQUERRA). La abstención aumenta un 2,16%, es decir 740.914 votos. El voto nulo aumenta un 0,65% con 160.175 votos y el voto en blanco aumenta un 0,26% con 63.215 votos. Si le sumamos los 710.864 de IU, ya tenemos 2.440.006 votos.

La diferencia de los partidos minoritarios con representación parlamentaria: AMAIUR, UPID, PNV, ERC, BNG, CC, Q, FAC y BBAI es de 1.257.667 (algunos suben y otros bajan). El resto de partidos minoritarios sin representación parlamentaria suman 792.587 votos, una diferencia respecto a las últimas elecciones de 533.229. En los votos del PP, ya se han restado los 20.000 votos de partidos de extrema derecha, lo que da un total de 4.230.902 votos. Más o menos la cantidad de votos que se ha movido en estas elecciones.
 


viernes, 18 de noviembre de 2011

Escaños en Blanco

Si eres de los que ya tiene el voto decidido, de los que siempre vota a los mismos, de los que vota de ‘forma útil’ o ‘en contra de’ o si eres de los que piensa que da igual uno que otro, esta entrada no es para ti.

Si eres de los que piensa que el político es corrupto e inmoral por naturaleza, porque es el propio sistema representativo el que corrompe, si eres de los que está harto, de los que se queja en voz alta y no sabe que hacer, si no te sientes representado por ninguna fuerza política, si eres de los que vota porque es tu derecho, pero dejas la papelera en blanco o la anulas voluntariamente, si piensas que desde el sofá de casa no se arreglan las cosas, esta entrada es para ti.


Manifiesto

Muchos ciudadanos nos sentimos descontentos con la clase política. Demasiado a menudo hemos de asistir a debates estériles alejados de las situaciones que verdaderamente nos preocupan, a campañas electorales llenas de mensajes vacíos, con promesas que se rompen sistemáticamente y sin ningún pudor. Sufrimos las consecuencias de una gestión pésima  del  dinero  público  sin  que  nadie  quiera  asumir  responsabilidades. Nos  sentimos  utilizados  cuando  sólo  se acuerdan  de  nosotros  cada  cuatro  años.  Periódicamente,  tenemos  que  escuchar  insultos  y descalificaciones  que rápidamente se olvidan cuando de lo que se trata es de formalizar un pacto para repartirse concejalías, consejerías o ministerios.  Nos  vemos  impotentes  contemplando  cómo  se  huye  de  la  pluralidad  de  alternativas, manteniendo  los privilegios de los partidos de siempre. En definitiva, estamos cansados de tener que convivir con la sensación de que nos toman el pelo.

Ante esta situación, muchos ciudadanos han querido mostrar su malestar mediante el voto en blanco, el voto nulo o la abstención. Estas opciones, sin embargo, han resultado ineficaces por dos razones:

a) Su escasa repercusión mediática, a pesar de las cifras nada despreciables que han llegado a alcanzar.
b)  Su  indefinición,  debido  a  que  la  normativa  electoral  no  asigna  ninguna representación  ni  significación concreta a estas opciones y eso hace que cualquier significado que se les quiera atribuir se difumine entre los muchos posibles (voto de castigo, voto de conformidad, indiferencia, indecisión, olvido, consigna política...).

Para dar una  respuesta a esta  situación, un grupo de  ciudadanos hemos decidido  concurrir a  las elecciones  con  la intención de dejar vacío cualquier escaño que pudiéramos llegar a alcanzar, renunciando a todo tipo de remuneración personal derivada de este hecho.

Con la puesta en marcha de esta iniciativa, pretendemos:

a)  Hacer  visible,  de manera  inequívoca,  el  descontento  con  la  clase política  de  una  parte  importante  de  la ciudadanía que no se siente representada.
b) Captar  la  atención de  los medios de  comunicación  y de  la  sociedad  en general  con una  acción  original  e innovadora, al tiempo que democrática, que contribuya así a generar un debate público centrado en el déficit de nuestro sistema de representación.
c) Presionar la clase política y sus partidos para que se esfuercen mucho más en desarrollar su actividad con ética  y  respeto,  promoviendo  iniciativas  de  gobierno  y  legislativas  que  fomenten  la  participación  de  los ciudadanos más allá de los comicios que se celebran cada cuatro años.

El final de este proceso debería conducir a una necesaria modificación de la ley electoral, en el sentido de reconocer el derecho de los electores a hacer uso de un tipo de voto específico y exclusivo pensado para todos aquellos ciudadanos demócratas  que,  descontentos  con  el  trabajo  de  sus  representantes,  no  encontraran  en  ninguna  lista  electoral  una alternativa que les satisficiera. Este voto debería ser computado como el de una candidatura más y, en caso de conseguir alguna representación, ésta debería materializarse en forma de escaños vacíos. Escaños en Blanco se disolverá cuando este objetivo haya sido alcanzado.

ESCAÑOS EN BLANCO


domingo, 31 de julio de 2011

Democracia 2.0

El presidente Zapatero ha anunciado elecciones generales para el próximo 20 de noviembre (curiosa fecha elegida…). Con la actual situación de crisis económica y financiera, reformas dictadas desde el exterior, con países intervenidos y otros al borde del colapso, nacen movimientos de indignación como el conocido 15-M o Democracia Real, que promueven cambios en el actual sistema económico y político.
Pero, ¿qué se puede esperar de estos movimientos? ¿Qué influencia pueden ejercer sobre el resultado de las elecciones? ¿Pueden jugar a la política cuando se definen como apartidistas y asindicales?

Muchas preguntas que deberán encontrar respuestas dentro de las asambleas populares y éstas, a su vez, ser capaces de canalizar en una única dirección, con el fin de tener una influencia real. Se podría seguir intentado redactar un manifiesto de mínimos, que a su vez intente conseguir el máximo consenso. Algo difícil debido a la estructura tan heterogénea del propio movimiento. También se podría seguir debatiendo en las plazas, con interminables asambleas que aprueban para luego desaprobar acciones que hay que desconvocar por falta de quórum.

El hecho que los ciudadanos se reúnan en plazas para debatir de sus preocupaciones, sobre la política y las mejoras que se pueden aportar, tiene un enrome valor que algunos ignorantes, tanto de la esfera política como mediática, se atreven a menospreciar. Ignorantes si, porque demuestran un desconocimiento real de lo que está ocurriendo en la calle. No se trata de perro flautas violentos. Se trata de maestros, médicos, abogados, economistas, empresarios, industriales, obreros, parados, estudiantes, funcionarios, amas de casas… La sociedad está despierta y eso, claro, asusta a los que pretenden acaparar el poder.

Supongamos que uno de los partidos mayoritarios, gana las próximas elecciones por mayoría absoluta y una amplia participación. ¿En que situación quedarían estos movimientos? Desde mi punto de vista, muy deslegitimados. Por ello deberían ser capaces de proponer una respuesta común.


Por la historia sabemos que el Estado de Derecho, fue un sistema revolucionario que surgió para combatir los Estados Absolutistas. Ahora ha llegado el momento de la Re-Evolución y, aún considerándome profundamente democrático y sin querer olvidar que mucha gente luchó, incluso con su vida, por lo que hoy tenemos, la idea generalizada de que la clase política vive acomodada en sus privilegios y alejada de la ciudadanía, bajo la sospecha continua de la corrupción y sin la formación suficiente para desarrollar su labor en un entorno global y complejo, me hace pensar en su agotamiento. Es el momento de la conciencia global, es el momento de la Democracia 2.0.

¿Qué opciones me quedan como ciudadano?

Por un lado están los que promueven la abstención o el voto en blanco, pero no parece una solución efectiva, ya que nuestro sistema representativo termina por repartir las sillas (o los escaños) de forma equitativa.
Por otro lado, hay quien propone no votar a los partidos mayoritarios, es decir, PP, PSOE, IU en España o PSC, ERC, ICV, CIU en Catalunya, por considerar que de una forma u otra, son responsables de la situación actual y no representan la auténtica voluntad del pueblo. Pero, si votamos a partidos minoritarios sin representación parlamentaria, puede significar tirar el voto a la basura y muchos no estamos por la labor.
 Otros consideran que la mejor opción es votar a partidos como Escaño en Blanco, que prometen dejar sus escaños vacíos, de manera que el voto en blanco tenga una representación real en el Parlamento. Hay quien opina que es un juego antidemocrático. Yo opino lo contrario, se juega a lo mismo y con las mismas normas y aún en el peor de los casos, sería un gasto que nos ahorraríamos.

Demasiadas dudas para llevar a cabo un verdadero cambio. Lo más lógico sería crear un nuevo partido político pero, ¿cómo aceptarlo desde un movimiento que se define apolítico y sin representantes?
Parece contradictorio que un movimiento que se defina como apolítico, quiera jugar a la política sin saber exactamente cual es su representación y, en el fondo, sus intenciones, pero primero hay que entender que estos movimientos son nuevos y originales, por eso las respuestas deberían ser también, novedosas y originales.

Ya no tiene sentido hablar de izquierdas o derechas, cuando la política la dictan los ‘mercados’ dirigidos por las agencias de calificación. Debemos desprendernos de esta terminología obsoleta, soltar lastre para ser más ágiles, abrir la mente para desprenderse de los paradigmas del pasado, dar paso a la juventud y defender sus ideas. Es el momento en definitiva, de situar a las personas en el centro de la política. Si nos empeñamos en dar las mismas respuestas a los mismos problemas, estaremos condenados a encontrar siempre las mismas soluciones. Es momento de cambiar las formas y no repetir los errores del pasado.

¿Una solución?

Por un lado deberíamos eliminar el Senado. Lo que conocemos como Cámara Alta, nació después de la revolución francesa como representación de los nobles, algo que en la actualidad carece de sentido, por lo que se está proponiendo convertirla en una cámara territorial, de manera que todas las Comunidades Autónomas tuvieran aquí su representación.
Creo que sería más interesante convertir el actual poder legislativo Congreso-Senado, en un sistema Congreso-Asamblea. El Congreso seguiría siendo la representación de nuestra democracia parlamentaria, porque al fin y al cabo, alguien tiene que ocuparse de la cosa pública y esa es la función de los políticos.
La Asamblea sería la representación popular y sólo tendría una función, ejercitar su derecho a veto. De esta manera, se impediría que se aprobaran leyes contrarías a la voluntad de los ciudadanos. Esta voluntad se recogería en las asambleas populares de los municipios, libres, abiertas y transparentes, que las trasladarían a las asambleas territoriales dentro de su estructura de red. Si no hubiera un acuerdo definitivo, la Asamblea General debería proponer un referéndum. Si la ley aprobada por el Congreso fuera vetada por la Asamblea (por decisión popular o por referéndum), ésta volvería al Congreso para ser modificada o eliminada.

Seguramente esta propuesta es más compleja en su ejecución ya que, entre otras cosas, sería necesaria la reforma de la Constitución. ¿Podemos imaginar una clase política proponiendo la reforma de sus funciones y privilegios? ¿Aceptarían los senadores una ley que eliminara el Senado? ¿Aceptaría Europa que el ignorante pueblo de un país, vetara la imposición de sus decisiones?

Tal vez esta reforma es algo compleja, pero ahora imaginemos que esta Asamblea se constituye como partido político, sin eslogan, sin programa electoral, sólo una propuesta, capacidad de veto, con la única intención de que no prosperen aquellas leyes que no cuenten con el apoyo popular.

Seguramente esta propuesta sea novedosa para algunos e insostenible para otros, pero un ciudadano podría votar a su partido político preferido, aquel que sus lideres le muestran mayor confianza y cuyo programa electoral, se ajustase mejor con sus ideales. Pero también tendría la garantía, de que su querido partido, no aprueba una reforma o ley a sus espaldas. Tan sólo con ir a la plaza, como quien va al mercado y depositar allí un voto, sería suficiente para acabar con el actual distanciamiento entre la clase política y los ciudadanos.

Antes de la revolución francesa, los poderes se negaron a escuchar al pueblo. Entonces aparecieron guillotinas en las plazas. Ahora las plazas se han llenado de asambleas populares y seguro que los gobernantes querrán escuchar y no dar la espalda a su pueblo.